
Además, para que se vieran nueve tantos lo que más contribuyó fue que el Mirandés jugó cuanto quiso y marcó el ritmo del encuentro desde el pitido inicial. Los rojillos tenían en mente conseguir el récord de puntos en categoría nacional y no sólo lograron ese, sino también el de goles en un partido en Anduva esta temporada.
Visto que a los dos minutos el electrónico ya reflejaba el 1-0 todo hacía prever que la goleada estaba servida y muchos pensaban en que por tercera vez el Becerril se iba a marchar de Anduva con un 5-1, resultado que sufrió en las dos anteriores visitas al municipal.
Las cosas se fueron allanando para el Mirandés desde el pitido inicial. El tempranero tanto de Denis fue el inicio del festival en un partido, eso sí, que no tuvo excesiva calidad ni emoción, pero que sí entretuvo a los espectadores.
Con un dominio abrumador de los de Sola, no es que hubiera muchas ocasiones, pero sí se veía que si el Mirandés apretaba, iba a ampliar su renta. Algo que sucedió en el minuto 33. En ese momento una buena jugada de Edu Martín permitía el centro de Denis para que rematara a placer Raúl Salcedo.
Sin tiempo para que los visitantes asumieran lo que estaba empezando a pasar, llegó el tercero para los locales. En esta oportunidad, un activo y participativo Edu Martín, encontró el premio a su trabajo y tras recibir un pase de Iván Agustín se deshace de sus marcadores y bate a Ortega.
Parecía que estaba ya todo listo para que se llegara al descanso y unos y otros se plantearan la estrategia para la segunda mitad, pero antes de todo eso un penalti ingenuo de Isra, por mano para cortar un pase que llegaba a Pablo, permitió precisamente al burgalés hacer el cuarto. Era el minuto 43 y en eso momento sí que ya parecía que la goleada que se iban a llevar los de Hernando podía ser de escándalo.
Reanudación
El tiempo de descanso parece que sentó mejor a los palentinos pues saltaron al césped de Anduva con mejor actitud y dispuestos además a reducir las distancias que eran, en ese momento enormes, en el marcador.
De hecho lograron su objetivo en el minuto 50. Un error de Ateca dejó completamente solo a Dani que se plantó ante Triviño. La opción no la desaprovechó y elevó el cuero por encima del guardameta rojillo que sólo pudo ver como el balón se introducía en su marco.
El Mirandés reaccionó enseguida y viendo que los visitantes también tenían gol, incrementó el ritmo y no tardó demasiado en volver a poner la misma diferencia en el electrónico.
En el minuto 56 quien consiguió hacer el que se convertía en ese momento en el 5-1 era de nuevo, Raúl Salcedo, que aprovechó a la perfección la dejada de cabeza de su compañero Joseba.
El partido comenzó a partir de ahí a volverse loco, era un ir y venir de puerta a puerta y, también una variación constante en el marcador. El turno de hacer gol le llegó otra vez a los visitantes. En esta oportunidad era Iván quien en el minuto 59 enviaba por encima de Triviño tras un saque de banda. Hubo falta de tensión y se pagó caro. Así se llegó al 5-2
Sin que pasaran tres minutos hubo que variar otra vez los guarismos en el electrónico. El gol volvió a caer en esta ocasión del lado del Mirandés, y su autor fue el verdadero protagonista de la tarde, el delantero Raúl Salcedo obtuvo el 6-2, haciendo el que sería el tercero en su cuenta particular.
Poco antes el técnico rojillos realizaba el primer cambio de la tarde, Jon Ríos suplió a Edu Martín y Rafa Martín entró por Nuñez, lo que originó que se hicieran variaciones en el centro del campo. Quizás lo más significativo fue ver a Jon Gebara de mediocentro acompañando a Iván Agustín.
La última sustitución sirvió para que se oyera la mayor ovación de la tarde, el trigoleador dejó su sitio al canterano Rubén Pérez. El de Miranda pudo aumentar las diferencias, tuvo dos clarísimas ocasiones pero en ambas marró.
El definitivo 6-3 llegaba en las postrimerías del partido, cuando sólo quedaban dos minutos del tiempo reglamentario otro error defensivo de los locales propició que el conjunto palentino dirigido por Hernando acabara maquillando el resultado final. Iván lanzó un libre directo que se coló por la cepa del poste derecho de la portería de Ibán Triviño.
Desde ahí y hasta el final poco más pudo verse en Anduva ya que unos y otros se daban por satisfechos con el resultado final. Además, el Mirandés, como era lógico, no tenía que apretar más el acelerador para evitar así que se produjera alguna jugada desgraciada que trajera como consecuencia alguna lesión inoportuna.
En este partido también había otros objetivos que cumplir, lograr que tres jugadores, y el entrenador vieran la quinta amonestación. Ateca la encontró en una falta, pero los otros tres la tuvieron que buscar por pérdida deliberada de tiempo. De hecho Iván y Pablo retrasaron el saque de una falta y Sola por su parte, protestó una acción. Así las cosas al colegiado no le quedó más opción que amonestar a todos.
Sola, en rueda de prensa dijo que incluso «he pedido disculpas al árbitro por lo absurdo de la situación, pero se pasaba el tiempo y teníamos que hacer algo. Prefiero que mis hombres encuentren así la cartulina que no por una falta a destiempo».
En definitiva el penúltimo partido liguero salió casi a la perfección para el Mirandés. Lo único negativo fue que los rojillos encajaron más goles de los deseados. Nadie le había hecho tres esta temporada.





