Al Principio
Ambiente de consolación y desolador. Ellos nos lo hacían mientras no volvíamos a nuestro aro y nosotros se lo hacíamos en las distancias largas. El rebote defensivo, de veraneo en un partido más soso que unas declaraciones de Rivera Ordóñez. Aquello simulaba un 'solteros contra casaos' donde sólo 'Tele' no se casaba con nadie, salvo con su 'muñeca'. Ausencia de picante y de salsas sin estar a régimen y aparición milagrosa de Jasaitis que están estudiando en el Vaticano. Pérdidas sin sentido y resonando en el palacio el 'que se besen, que se besen'. Todos hacia el vestuario cogidos de la mano.
Luego
Salida sin esperanza, igual que Mariano en los últimos tiempos. Sato daba un salto de calidad y en los nuestros sólo Mickeal, con su trabajo en los dos aros, nos recordaba que había partido. Caras largas con un Tiago que no era él. Pero Splitter comenzó a conocerse, aunque el baloncesto seguía siendo para mandarlo a la 'porra', tan típica en Madrid. Los tiempos muertos eran más muertos que nunca y sólo la igualdad nos mantenía vivos.
Spahija defendía como nadie a Tiago sentándole a su lado y ofendiendo la inteligencia del menos entendido.
Final.
Un equipo desarmado regresaba a casa entre el quiero y no puedo.






