
Un verdadero lujo al alcance de cualquiera. Cada una de sus once habitaciones, incluyendo una 'suite', vale cerca de 2.500 rupias (unos 40 euros), una ganga en un país como India, donde los hoteles de lujo de las grandes ciudades cobran, como mínimo, 200 euros la noche dada la escasa oferta disponible. Chonor House, que abrió sus puertas en 1993, no tiene nada que envidiar a los grandes establecimientos porque todas sus estancias, diferenciadas temáticamente, están bellamente decoradas con motivos tibetanos y disponen de muebles típicos de dicha región.
Entre todas, destaca la 'suite' Songtsen, bautizada así en honor del poderoso rey que, entre 617 y 698, introdujo el budismo indio en Tíbet con la ayuda de sus dos esposas, una princesa china y otra de Nepal. El mobiliario de la suite tiene esculpidos ocho símbolos de la suerte. La habitación más codiciada es la Kham, donde descansa Richard Gere en sus escapadas a Dharamsala. Dotada con dos camas y terraza, homenajea a uno de los territorios de Tíbet histórico, dividido hoy entre las provincias chinas de Sichuan y Yunnan. En la estancia destacan sus alfombras estampadas con forma de tigre, los bonitos cuadros con escenas de caza a caballo y guerreros de Khampa en el festival de Lithang, donde los jinetes muestran sus habilidades.
Es un remanso de paz y espiritualidad en medio de un oasis indio. Para no olvidar el lugar donde se encuentra uno, hay que probar el exquisito, pero picante, pollo tandoori (cocinado en horno de leña) del restaurante Mc'Llo. Una de las fotos que cuelgan en sus paredes recuerda que sus platos cautivaron al mismísimo agente 007 Pierce Brosnan. Tiene como Richard Gere, licencia para conquistar corazones, pero uno y otro, los dos, sucumbieron a los encantos de Tíbet.





