Un grupo de ciudadanos ha hecho hoy un llamamiento a secundar el próximo jueves en Mondragón una jornada de huelga general para protestar por el encarcelamiento de la alcaldesa de esta localidad guipuzcoana, Inocencia Galparsoro (ANV), y exigir su puesta en libertad.
Unas cien personas, entre las que se encontraba el ex alcalde del municipio Xabier Zubizarreta (EH), han participado esta tarde en una rueda de prensa en Mondragón, que ha sido interrumpida momentáneamente por agentes de la Ertzaintza, que han identificado a los ponentes al tratarse, al parecer, de un acto cuya celebración no había sido comunicada.
Los comparecientes, que lo hacían en calidad de "ciudadanos", han anunciado además la organización el mismo jueves de dos manifestaciones, que recorrerán las calles de Mondragón para apoyar a la alcaldesa, quien ingresó el pasado miércoles en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acusada de colaboración con ETA y quebrantamiento de medidas cautelares.
"Delirio represivo"
Por otra parte, la izquierda abertzale ha afirmado hoy que, tanto la detención de la alcaldesa de Mondragón como el registro y cierre de la sede de ANV de Portugalete, son "ataques" que demuestran que "vivimos un estado de excepción" y asegura que el PSOE "está inmerso en un delirio represivo" que, en su opinión, recuerda "a los tiempos más oscuros de nuestra historia".
En un comunicado, la izquierda abertzale asegura que las decisiones contra la izquierda abertzale son "decisiones políticas tomadas por el Gobierno de España, por el PSOE", aunque, según dijo, Garzón trate de ponerles un "maquillaje jurídico". Así, dice que en España "no existe separación de poderes ni Estado de Derecho" y que el Poder Judicial "funciona en base al análisis político que realizan ciertos partidos políticos".
Asimismo, la izquierda abertzale critica la actitud del PNV porque "ha puesto la alfombra roja a la Policía de España para que cierre nuestra sede", en referencia a la clausura esta mañana de la sede de ANV de la localidad vizcaína de Portugalete por orden del juez Baltasar Garzón. "Muchas veces decimos que todos estos ataques no serían posibles sin la aprobación y la ayuda del PNV, y hoy hemos vivido en Portugalete otro ejemplo de lo que decimos: ha golpeado e identificado a los ciudadanos que han acudido a denunciar el cierre", indica.