La campaña tuvo lugar entre los días 14 y 27 de abril, y los controles se realizaron de forma preferente en las inmediaciones de centros escolares.
En 554 casos, las denuncias respondían a infracciones calificadas como graves por la Guardia Urbana y en otros 317 se alcanzó la categoría de muy grave.
Tres de la actuaciones de las policías Local y autonómica desembocaron en diligencias judiciales por presuntos delitos contra la seguridad vial por parte de los conductores. En uno de los casos, el vehículo circulaba a una velocidad de 112 kilómetros por hora, en otro alcanza los 117 kilómetros y en un tercero, los 118. Además, otro automovilista fue sorprendido al volante sin llevar consigo el correspondiente permiso o licencia de circulación.
La campaña especial permitió controlar a más de 28.000 vehículos a lo largo de las dos semanas que duró, según explicó ayer la Guardia Urbana al realizar un balance de la operación.
Por otra parte, la Ertzaintza detuvo ayer poco antes de las 11.00 horas a un conductor de 29 años en Ozaeta, en la N-104, después de que un control detectara que conducía un BMW a 146 kilómetros por hora en un tramo con velocidad limitada a 60. Además, en la prueba de control de drogas el automovilista arrojó resultado positivo en consumo de cocaína y hachís.









