
Como es conocido, en 2003 la empresa Salgado Iglesias pidió licencia para hacer las siete viviendas en la calle Asestadero de Ali. El político popular, en base a los informes de los técnicos del Servicio de Edificaciones del Ayuntamiento, denegó el permiso en junio de 2003 y, de nuevo, en diciembre de 2004. ¿La razón? Que Ibarrondo tuvo en cuenta que los funcionarios municipales habían informado que en el solar sólo se podían hacer seis casas porque medía menos de 2.000 metros cuadrados.
Tras estos fracasos, la constructora volvió a la carga en febrero de 2005. Cuatro meses después, de forma sorpresiva, logró la ansiada licencia. Ibarrondo firmó el permiso sin que los técnicos de Edificaciones conocieran en base a qué nuevos informes había cambiado de opinión. El responsable del Edificaciones, Javier Villaverde, llegó a confesar que se enteró en diciembre de 2006, cuando las casas casi estaban acabadas.
Fue el único concejal de EA, Antxon Belakortu, quien destapó el caso por esas fechas. La polémica derivó en la creación de una comisión de investigación. PNV, PSE, EB y EA concluyeron que el séptimo chalé era «ilegal» y trasladaron el caso al ministerio público. El fiscal jefe, Josu Izaguirre, tras examinar la documentación, denunció al ex edil de Urbanismo por la comisión de un presunto delito de prevaricación.
En el aire
La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Vitoria, Ana Jesús Zulueta, ha llamado a declarar a numerosos testigos para esclarecer el caso. La clave del asunto reside en los metros exactos que mide la parcela -de la que existen varias cifras-, y en si debería computarse la superficie bruta o neta. Por eso, la Fiscalía exigió en noviembre una medición pericial del solar de Ali.
i.cueto@diario-elcorreo.com









