Por circunstancias que todavía no están claras, el alpinista catalán perdió pie y se precipitó ladera abajo, donde un tercer miembro de la expedición que también subía a auxiliar a su compañero, David Ferrer, lo encontró ya cadáver. Finalmente, fue el propio Ferrer quien auxilió a Jesús Morales y le ayudó a bajar hasta el campo base. La tragedia puede ser aún mayor, ya que con Morales hizo cumbre un escalador argentino, Christian Vitry, de quien se separó durante el descenso y del queno se han vuelto a tener noticias.
Esta muerte reafirma la condición de montaña 'maldita' que tiene el Dhaulagiri para el alpinismo nacional. Rafael Guillén es el cuarto español que muere en sus laderas tras el aragonés Pepe Garcés en 2001, y el también aragonés Santiago Sagaste y el navarro Ricardo Valencia el pasado año.





