
El control 'positivo' se realizó fuera de la competición. Uno más. El corredor no ha sabido del resultado positivo del primer análisis hasta el recién terminado Tour de Romandía. Era el líder de la montaña. Fue allí, en la ronda suiza, donde le dijeron que su tasa rebasaba lo permitido. Vila mostró su indredulidad. Es un ciclista veterano y hasta ahora no había tenido ningún problema con los controles antidopaje.
La UCI vigila los niveles de testosterona con un método de espectrometría de masas (IRMS). Con este sistema distingue entre la producción hormonal endógena (generada por el propio organismo) y la exógena (sintética). Sirve, sobre todo, para los corredores con certificado médico que avala su elevada producción de testosterona natural. Pero no es ese el caso de Vila. El navarro ha superado en una décima la relación permitida entre testosterona y epitestosterona. Ahora está a la espera del contraanálisis.





