El diputado foral de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia, quien compareció ayer ante las Juntas Generales, explicó en un comunicado que estas actuaciones afectarán a tramos de carretera en los que el ruido del tráfico tiene especial incidencia.
Detalló que se llevarán a cabo en la carretera nacional N-I en el caso de Billabona, Idiazabal, Beasain y Ordizia; en la N-634 en Eibar y Usurbil; en la A-8 en Zarautz y en el viaducto de La Salle y Marrutxipi-Intxaurrondo en la capital donostiarra.
Goia precisó que estos trabajos, al igual que los que se desarrollan en carreteras nuevas como la autovía del Urumea, se ejecutarán sin necesidad de esperar a que esté finalizado el 'mapa de ruidos' del territorio.
El documento previo de este mapa estará terminado, según dijo, este mismo mes con el fin de someterlo a exposición pública en junio y poder tenerlo culminado tras el verano.
Este estudio analizará, según los requerimientos de la legislación europea, los niveles de ruido registrados por las carreteras con un tráfico de más de 6 millones de vehículos por año, lo que afecta a la A-8, N-I, N-634, N-638, GI-131, GI-627, GI-632, GI-2132 y GI-3401. El informe guipuzcoano prevé ampliar estos requisitos y estudiar además la situación de las carreteras con más de 3 millones de vehículos por año.





