El rechazo de EHAK ha impedido la aprobación de la propuesta de reforma del Reglamento del Parlamento vasco planteada por el tripartito con el objetivo de "blindar" a la Mesa de la Cámara ante una eventual resolución judicial que ordene precisamente la disolución del grupo abertzale. Los votos de EHAK, junto a los de PSE y PP, han bastado para hacer decaer la iniciativa, que buscaba evitar que se repitiera un nuevo caso 'Atutxa'.
EHAK había votado el pasado 15 de febrero a favor de la admisión a trámite de este proyecto de reforma y sus votos fueron determinantes para que la propuesta pudiera continuar de esta manera su tramitación. Sin embargo, las parlamentarias abertzales han cambiado de posición tres meses después y han votado hoy en contra del mismo texto en comisión como respuesta a que el tripartito no aceptó su enmienda. "La propuesta del tripartito no es para defender los derechos de todos los grupos parlamentarios -ha dicho la portavoz de EHAK, Nekane Erauskin-, sino para proteger a sus representantes".
A pesar de todo el tripartito podría tener una nueva oportunidad dentro de unas semanas e intentar hacer cambiar la postura de EHAK. Y es que existe la posibilidad de pueda intentar volver a someter a debate el proyecto de reforma en pleno a través de un voto particular, aunque en este momento no hay nada claro y los parlamentarios del tripartito están consultando dicha vía con los letrados de la institución legislativa.
La historia de este intento de reforma parcial del Reglamento del Parlamento se remonta al pasado 21 de enero. El Tribunal Supremo hizo público ese día el fallo por el cual condenó al ex presidente de la institución legislativa, Juan María Atutxa, y a sus compañeros en la Mesa de la Cámara Gorka Knörr y Kontxi Bilbao a una multa e inhabilitación para cargo público por no atender la orden judicial de disolver a Sozialista Abertzaleak.
PNV, EA y EB registraron una semana después una propuesta para reformar el Reglamento del Parlamento e incluir una nueva disposición que establezca que la disolución de un grupo parlamentario tenga que ser acordada por la mayoría absoluta del pleno. El tripartito quería así que la responsabilidad de cumplir una orden judicial en tal sentido recayera en todo el pleno y no sólo en la Mesa del Parlamento. El pleno de la Cámara de Vitoria admitió a trámite la propuesta de reforma a mediados del mes de febrero con los votos a favor de PNV, EA, EB y EHAK, y el rechazo de PSE y PP.
Advertencia del Supremo
El Tribunal Supremo dio a conocer semanas más tarde el contenido de la sentencia del 'caso Atutxa' y cuestionó de forma implícita el intento del tripartito de "blindar" a la Mesa del Parlamento vasco ante casos similares que pudieran ocurrir en el futuro. El Alto Tribunal advirtió en la sentencia que nada puede impedir que se cumpla una sentencia firme, ni la modificación del Reglamento ni siquiera el reforma del Estatuto de Gernika.
El debate en comisión de la propuesta de reforma ha tenido lugar hoy en esta coyuntura. Junto a la iniciativa original se ha votado también una enmienda de EHAK para que la reforma sirviera también para establecer que la disolución de un grupo sólo será llevado a pleno si existe sentencia firme y con el fin de que no sólo se pueda cortar las subvenciones parlamentarias a un grupo en caso también de sentencia firme. El tripartito se ha dividido a la hora de votar dicha enmienda, ya que mientras PNV y EB no la apoyaron, EA votó a favor de la misma al considerar que "completa y mejora nuestra propuesta".
El resultado de esta primera votación ha condicionado la segunda, ya que EHAK ha respondido votando en contra de la propuesta original de PNV , EA y EB. Sus votos, unidos al rechazo ya anunciado de socialistas y populares, ha provocado que la iniciativa decayera, frustrando de esta forma el intento del tripartito de reformar parcialmente el Reglamento de la Cámara para subsanar presuntas "lagunas".
PSE y PP han explicado su posición con el argumento de que la propuesta "es una propuesta perfectamente inútil porque no hay laguna que cubrir y su objetivo es mediatizar la ejecución de una sentencia judicial firme". Los socialistas han dicho que pensaban que el tripartito "había aprendido que buscar subterfugios y triquiñuelas no lleva a ningún sitio, pero vemos que no ha aprendido nada".