El domingo 27 de abril, en Mundaka (un lugar muy frecuentado por turistas), ocurrió una gran desgracia al apoyarse dos hombres en el famoso mirador y ceder éste al vacío junto con ellos. Resultado: uno de los hombres con dos vértebras rotas y médula tocada; el otro tuvo más suerte al poder agarrarse a un árbol para no caer al vacío.
Dos días después el andamio ubicado en Gran Vía 81 de Bilbao cede y cae sobre un médico que pasaba por allí. Desde aquí espero que tanto la empresa de andamios como los ayuntamientos correspondientes hayan sacado conclusiones a pesar de que no haya muerto nadie. Ánimo al afectado de Bilbao y a los familiares del accidente de Mundaka; un abrazo.











