Sin embargo, el directivo, que inauguró las VII Jornadas sobre Turismo en Bilbao, alertó sobre los «riesgos» de caer en el acomodamiento. «Es verdad que en 1994 la ciudad recibió 25.000 habitantes y que el año pasado llegaron 625.000», resaltó. Un espectacular incremento que coloca a la villa en un escalón superior a la media del Estado, al crecer la entrada de visitantes extranjeros a un ritmo del 16% frente al 2% del promedio nacional.
No obstante, sobre la floreciente industria que ha convertido a Bilbao en el «eje tractor» del turismo vizcaíno, planean amenazantes nubarrones que pueden cuestionar este liderazgo. «El dólar va para abajo, mientras que los tipos de interés y el precio del barrio del petróleo se disparan hacia arriba», subrayó Marcos, quien opina que Bilbao debe sacar una mayor rentabilidad de su «carácter congresual y ferial». De ahí que juzgue «clave» el papel del Palacio Euskalduna y el BEC. El director de Promobisa tampoco pasó por alto la competencia que supone el «crecimiento de la oferta hotelera» en los municipios del Gran Bilbao. «No queda más que redoblar los esfuerzos», recalcó.





