En la misma campaña se van a colocar quince imágenes colgando de las farolas con idéntico objetivo. La iniciativa, que pretende tratar de forma constructiva este tipo de situaciones, persigue que los vecinos tomen conciencia de los conflictos que se generan cuando no se respetan los espacios comunes.
La campaña municipal supondrá un desembolso de 4.600 euros y se enmarca dentro del plan integral de convivencia que el Consistorio inició en 2006. La primera fase de su plan proponía mejorar las relaciones de convivencia en la villa. Las acciones que se han programado se derivan del estudio realizado el año pasado en el que se diagnosticaron los principales focos de conflicto de la localidad a través de cuatrocientas encuestas realizadas entre asociaciones, colegios, comercios y empresas.
La convivencia como eje
Esta etapa inicial tiene como objetivo consolidar la convivencia como eje de las políticas municipales. Una de las primeras medidas propuestas fue la integración de Amurrio en la red municipal para la promoción de la convivencia desde los gobiernos locales.
Los vecinos son los destinatarios directos de este proyecto. Entre ellos se pretende fomentar una ciudadanía activa, crítica, responsable y comprometida. El análisis de la convivencia en la población de Amurrio se realizó con la colaboración de las asociaciones de la localidad.









