
El atracador entró entonces en la zona 'bunker' tras coger a una empleada como rehén. Y, en apenas minuto y medio, se hizo con todo el efectivo que pudo, unos 1.200 euros. Sin embargo, el ladrón no esperó a la entrega de la primera toma del dispensador, que normalmente hace saltar las alarmas, y salió huyendo antes.
«Todo ha sido muy rápido», indicó a EL CORREO un trabajador de la sucursal, ya recuperado del «susto» inicial. De hecho, la actuación de los atracadores fue tan veloz que algunos de los empleados de la oficina ni se dieron cuenta de lo que ocurría.
Tras el robo, los propios trabajadores avisaron a la Ertzaintza, que ha abierto una investigación para tratar de localizar a los autores. Con éste, son dos los atracos perpetrados en entidades financieras de Vitoria en menos de un mes. El primero se produjo el 9 de abril en Ariznabarra. Un hombre se llevó a punta de pistola 1.100 euros de una oficina de la Vital.
Accidente
Por otro lado, la Policía Local de Vitoria arrestó el lunes a dos menores por agredir presuntamente con una navaja a un joven de 22 años en el barrio de Arana. Al parecer, los adolescentes estaban molestando a la gente que transitaba por la calle Andalucía, cuando el chico les hizo frente y se enzarzaron en una pelea.
En el transcurso de la disputa, uno de los menores empuñó un arma blanca y le hizo a la víctima un corte en la cabeza de carácter leve, según la Guardia Urbana. Una patrulla se desplazó al lugar tras recibirse una llamada de alerta y arrestó a los adolescentes.
Los agentes localizaron en las inmediaciones la navaja con la que supuestamente agredieron al joven. Los menores fueron puestos a disposición de la Fiscalía.
Por otro lado, un camión se salió de la calzada a las 17.30 horas de la tarde de ayer en la N-1, a la altura de Iruña de Oca, y derramó parte de su carga. En el accidente, que obligó a cerrar dos carriles en sentido Vitoria, se vieron implicados además otros dos trailers. Como consecuencia del siniestro, uno de los conductores sufrió heridas leves.









