
Sin descartarlo por completo, cada vez parece menos accesible que los precios se contengan en lo que resta de año hasta quedar en una tasa del 2% interanual en la zona euro y del 3% en España. «Mientras continúen aumentando los costes, será difícil que la inflación baje tan rápidamente como deseamos», admitió el titular de Economía.
Esta resistencia implica, en su opinión, que el Banco Central Europeo podría mantener sin cambios los tipos de interés -ahora en el 4%- durante más tiempo, con el frenazo adicional que esa tasa supone para la recuperación de las economías y las secuelas que el peso de las hipotecas caras representan en forma de contención del gasto de consumo de los hogares.
El análisis del responsable económico coincide cada vez más con la visión pesimista de las familias y las empresas. Solbes, no obstante, insistió en que el crecimiento del Producto Interior Bruto que alcanzó la economía en el primer trimestre -que el Banco de España estima en un 2,8% interanual, y que el ministro cifró en dos ocasiones en el 2,7%, a la espera del dato oficial de Estadística- es todavía un ritmo apreciable. «No estamos en una situación de recesión, ni mucho menos», argumentó.
El crudo, en máximos
El vicepresidente económico reconoció que la escalada del precio del crudo y su generalizado impacto en costes «no son buenas noticias». E invitó a no prejuzgar la trayectoria futura: «La opinión de la OPEP es respetable, dijo, pero no hay que olvidar que sus pronósticos han fallado en no pocas ocasiones, dada la volatilidad de este mercado», dijo, expresando con ello, más que una realidad, un deseo.
Precisamente, el petróleo batía ayer nuevos récords en su cotización. El barril de la variedad Brent, de referencia en Europa, superó por primera vez la barrera de los 120 dólares y se aproximó a los 121, impulsado al alza por el temor a una interrupción del suministro por parte de Nigeria, donde han sido atacadas instalaciones productoras en el delta del Níger que han obligado a Shell a reducir el bombeo. También ha influido el rechazo de Irán a los incentivos que le han sido ofrecidos para que suspenda su polémico programa atómico.
Por su parte, el crudo Texas se acercó ayer a los 123 dólares por barril.







