Sin ir más lejos, en lo que va de año, cinco de los siete trabajadores fallecidos eran inmigrantes. Según indicó Antoñanzas, esta circunstancia puede deberse a dos motivos específicos de este colectivo: «La barrera idiomática y que no tienen cultura de prevención, de tal forma que no ven el peligro de manera nítida, como lo puede ver un trabajador de aquí».
Por ello, las charlas «Serán directas a ellos». Al margen de esta iniciativa, Antoñanzas también recordó que «en muchos de los accidentes que ha habido se detectó que las medidas de prevención no eran las adecuadas». Por ello, reclamó a los empresarios «que inviertan en ello y trabajen por que la prevención se cumpla», a la par que exigió a Inspección de Trabajo «que se aplique la ley en este sentido».
Antoñanzas calificó de «desastre» los datos registrados en lo que va de año en La Rioja, y advirtió de que «tras un 2007 en que se había mejorado la siniestralidad, ahora se observa cierta relajación».






