
La orden fue publicada el 19 de abril, con las bases para la selección de ocho centros (cuatro en Logroño) que implantarán el bilingüismo en una de sus secciones desde el próximo curso. Los elegidos deberán implantarlo en dos asignaturas al menos, a partir de Primaria y/o ESO. Tal y como denunció Alicia Romero, de UGT, «esta orden estaba dentro de un borrador que la Consejería nos entregó antes de Semana Santa, junto con otros puntos a negociar, pero ahora ha demostrado un desprecio absoluto a la negociación y la ha publicado por su cuenta».
Con premura
Como aspecto concreto, los sindicatos criticaron «la discriminación que Educación hace a la escuela rural y centros pequeños, para favorecer a la escuela concertada, ya que exige al menos dos líneas (grupos) por curso y condiciones de acceso de personal a las que difícilmente pueden llegar los centros públicos».
Además, Romero incidió en que «con la premura que ha salido la convocatoria, los padres ven que han matriculado a sus hijos sin saber en qué centros tendrán una educación bilingüe». También criticaron que el bilingüismo se introduzca en Primaria y ESO, «y no en Infantil, que es la etapa en que el niño absorbe la materia con más facilidad». En este sentido, STAR precisó, a través de una nota, que la selección para Primaria «se hará entre los alumnos que mejor se defiendan en el idioma». Ello «obligará a los padres a llevarlos a academias de inglés».
Los sindicatos abogaron por la derogación de la orden, «porque no se puede organizar secciones bilingües como si fuera una campaña de marketing, ya que implican un coste, formar profesorado, convenios de estudio en el extranjero...». Romero se mostró a favor del bilingüismo, «pero en unas condiciones de igualdad para todos los centros, y de calidad, que ahora mismo no se garantizan».






