
Entre los presentes se encontraba la viuda del edil, Pilar Martínez, y sus hijos Javier -vicepresidente y consejero de Justicia e Interior del Gobierno foral-, María, Tomás , Ana y José Carlos, junto a varios de sus nietos. También acudieron al cementerio de San José el presidente navarro, Miguel Sanz; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina -quien destacó que Caballero «defendía con gran valentía la libertad, la justicia, la paz y la democracia»- y la nueva delegada del Gobierno en la comunidad, Elma Sáiz, así como representantes de UPN, PSN y Nafarroa Bai. Caballero era portavoz de UPN cuando fue tiroteado por un comando etarra cuando salía de su domicilio en la mañana del 6 de mayo de 1998.







