Botín, que presidió ayer en Valencia la junta general de accionistas de las entidad, no eludió que esta meta requiere «un aumento de la inversión en recursos y en los modelos de gestión», pero señaló que la Universidad española debe ser «globalmente competitiva y localmente comprometida». Precisó, además, que España requiere 40.000 nuevos científicos e ingenieros de I+D para alcanzar la media europea.







