
Pese a todo, la Diputación poco puede hacer si el Gobierno central decide seguir adelante con sus planes, ya que le bastaría con declarar la cárcel «obra de interés general». Sin embargo, Mintegi aseguró que esta opción «no está muy clara» ya que varias sentencias judiciales han rechazado este criterio incluso en proyectos que todas las administraciones públicas estaban de acuerdo. «Y con esta 'macrocárcel', ni el Gobierno vasco ni la Diputación están de acuerdo», apostilló.
Recalcó además que la sociedad alavesa «no está pidiendo a gritos ni está saliendo en manifestación» en favor de la cárcel. Hasta la fecha, lo único que está claro es que el Ministerio del Interior, como adelantó este periódico, derribó en marzo el antiguo polvorín militar de Zaballa para agilizar los trabajos de construcción a la empresa a la que se le adjudiquen las obras.
Pero éste sólo es uno de los temas que Mintegi pretende poner encima de la mesa del Ejecutivo socialista de Rodríguez Zapatero durante los próximos meses. Para ello, ha remitido una carta a los ministros de Industria, Miguel Sebastián, y Medio Ambiente, Elena Espinosa, con el propósito de debatir «de una vez por todas» proyectos tan polémicos como son el cierre de la central nuclear de Garoña o la red eléctrica de alta tensión trazada por la Montaña alavesa y que unirá la localidad navarra de Castejón y Vitoria.
Mintegi hizo especial hincapié en la incertidumbre que ahora se cierne sobre Garoña. Tras mostrar su «preocupación» por el plan inversor que Nuclenor ha hecho hasta 2013, advirtió de que «no estamos en la fase de reivindicar, sino de decidir». Será a mediados del próximo año cuando finalice la prórroga de funcionamiento de la central. El Gobierno central no se ha pronunciado a la espera de un informe del Consejo de Seguridad Nuclear que llegará en 2009.









