El gran poeta cordobés, premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1984, ingresa con esta nueva distinción en un selecto club del que ya eran miembros poetas como Antonio Gamoneda y Juan Gelman.
Luis Antonio de Villena, miembro del jurado, se refirió a García Baena como «un gran poeta» y «un estilista» y recordó que precisamente por sus cualidades fue silenciado en la etapa en la que dominaba en España la poesía social. Anticuario de profesión, publicó su primer poemario en 1946 y fue uno de los impulsores del grupo Cántico que a finales de los cuarenta y se formó en torno a la revista del mismo nombre que García Baena fundió y dirigió y que marcó a toda una generación de poetas.







