
El futbolista marroquí contestaba con un claro «sí, muy bien», cuando uno de los directivos le preguntaba por su estado. La atención de los fisioterapeutas había surtido efecto y media hora después que sus compañeros compareció en el municipal de Anduva para ejercitarse con Iván Moreno. El delantero llevaba ya unos minutos trotando a lo largo y ancho del campo municipal de Anduva.
Ambos realizaron en primer lugar carrera continua y, posteriormente, otros ejercicios físicos y con balón, todo supervisado por fisioterapeutas del club. Oussama no se resintió de su esguince de tobillo mientras se ejercitaba para probar la evolución de la zona dolorida y las sensaciones fueron positivas. Todo hace indicar que se incorporará de inmediato al grupo y que las tres semanas previstas para su recuperación pueden acortarse algunos días, a tenor de lo visto en el primero de los tres entrenamientos programados para esta semana, antes del partido del próximo día 11.
La plantilla se ejercitará hoy y concluirá mañana viernes, de forma momentánea, una preparación que proseguirá en esta ocasión, y de forma especial, un domingo, el próximo, con el amistoso que se disputará ante el Norma con motivo de las fiestas de San Juan del Monte 2008.
En cuanto al ariete riojano, se retiró antes que el resto de compañeros del entrenamiento. Aunque manifestó sentirse «bien», quizás deba esperar alguna sesión más para unirse al colectivo. Corrió y tocó balón, pero consensuará con los 'fisios' de la entidad su próximo plan de trabajo para superar su contractura en el abductor.
El regreso del resto de la plantilla sirvió para que combinaran ejercicios físicos en el anexo y con balón en el mismo Anduva. Acto seguido, mientras el segundo entrenador y preparador de porteros, Ernesto Cabo, se ocupaba de los dos guardametas, Diego e Iban Triviño, en uno de los campos ubicados junto al municipal, los demás futbolistas llevaban a cabo un 'partidillo' entre dos equipos a lo ancho del recinto donde los efectivos rojillos disputan sus encuentros.
Sin parones
La intensidad que imprime a su juego este equipo es una de las claves del bloque y un aspecto que el propio Sola cuida al máximo en los entrenamientos. Durante el tiempo que duran los habituales partidos en los que se enfrentan unos a otros, el técnico no deja que el balón esté parado ni un solo segundo. Toques rápidos, cambios de orientación y un alto ritmo son consignas interiorizadas por todo el bloque.





