El diputado foral de Hacienda, Pello González, informó ayer en las Juntas Generales de que todas estas operaciones se efectuaron en el 2003, por lo que prescribirán el próximo mes de junio, a no ser que el departamento observe algún indicio de fraude y comience una inspección.
González detalló que el montante total de las 32 operaciones investigadas ascendió a 10,5 millones de euros, lo que calificó de «una cantidad importante para seguirle la pista». Estos datos fueron aportados por la Agencia Tributaria, a la que la Diputación ha solicitado también estos mismos datos respecto a los siguientes ejercicios.
Posibles fraudes
La Agencia Tributaria comenzó hace dos años esta investigación, para lo que solicitó a todas las entidades bancarias que informaran sobre las operaciones de más de 100.000 euros efectuadas por personas físicas y sociedades utilizando billetes de 500 euros. Según González, la Agencia Tributaria considera que entre el 60 y el 70% de estas operaciones pueden corresponder a fraudes fiscales.
La Diputación solicitó a las entidades guipuzcoanas estos mismos datos, pero la información llegada de la Agencia Tributaria es más completa porque contiene todas las operaciones efectuadas en todas las entidades financieras, y no sólo en las domiciliadas en Guipúzcoa. Gónzalez indicó que la Diputación dispone de todos los datos relacionados con estas transacciones, como los nombres de los emisores y receptores, las entidades financieras y las fechas de las operaciones.
Además de informar sobre esta investigación, Pello González presentó la «estrategia de control interno» de la Hacienda foral, con la que pretende recuperar la confianza de los guipuzcoanos en esta institución, menoscabada tras los casos del presunto fraude de la Hacienda de Irun y de la filtración de datos relativos a la declaración de la renta de Jon Jauregi.





