
El juicio se celebró hace unos días ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Haro, después de que la vista se suspendiera el pasado febrero debido a la huelga que mantenían entonces los funcionarios de Justicia.
Los hechos que han desembocado en esta demanda se remontan al 5 de septiembre de 2001, cuando el peatón, un hombre que entonces tenía 59 años y que trabajaba en el sector de la construcción, cruzó la travesía de Santo Domingo, a la altura de la ferretería 'Sáez Hermanos', donde había comprado unos materiales.
Al regresar al coche, que se hallaba estacionado enfrente, se dio cuenta de que había olvidado una alargadera por lo que volvió de nuevo al establecimiento. Fue en ese instante cuando resultó arrollado por un coche que se aproximaba por la derecha.
Precisamente dos testigos del accidente, entre ellos el conductor de un turismo que circulaba en dirección contraria al vehículo que le arrolló, corroboraron en el juicio la declaración de la víctima en el sentido de que éste fue atropellado cuando terminaba de cruzar la travesía y no al salir de entre dos coches que había estacionados en la acera de la ferretería, como dijo en su día el conductor.
El atropello dio origen a un juicio de faltas en vía penal que concluyó con la absolución del conductor y posteriormente a un juicio civil que confirmó la exclusiva culpabilidad de la víctima.
De la decisión que adopte ahora la juez depende que se estime o no la concurrencia de culpas del peatón y el conductor, lo que equivaldría a estimar o rechazar, respectivamente, la demanda planteada.






