
Los trabajadores acordaron rechazar el paro tras celebrar sus respectivas asambleas. Según fuentes conocedoras de los resultados de las votaciones, la negativa a unirse a la jornada de huelga en las plantas que Fagor Electrodomésticos dispone en los barrios de Garagarza y San Andrés, rondó el millar de votos. Otras empresas del Grupo como Fagor Electrónica o Fagor Automation también decidieron no sumarse a la huelga. Del mismo modo, la central de Caja Laboral, radicada en Mondragón y que cuenta con unos cuatrocientos trabajadores, acordó, en este caso de forma mayoritaria, no secundar el paro.
Las votaciones en las distintas empresas se llevaron a cabo en medio de una fuerte campaña a favor de la movilización. Como hecho significativo, en los dos últimos días se han multiplicado la colocación de carteles instando a secundar la iniciativa. Alguno llegó a estar pegado, incluso, en la misma puerta de la sede del PSE en la localidad. Las numerosas pintadas que inundan las calles acogen mensajes en el mismo sentido, al tiempo que demandan la libertad de Galparsoro. Octavillas arrojadas ayer se unían al llamamiento.
Apoyos y rechazos
Un grupo de simpatizantes de Acción Nacionalista Vasca convocó el lunes la jornada de huelga y anunció la celebración de dos manifestaciones, a las doce de este mediodía y a las siete de la tarde. El llamamiento tuvo lugar en un parque público de Mondragón y a la iniciativa se adhirieron varios centenares de vecinos, entre los que se encontraba el ex alcalde de HB, Xabier Zubizarreta.
El sindicato LAB respalda la convocatoria de paro y tiene previstas concentraciones en diferentes lugares y empresas. Un portavoz de la central sindical aseguró el martes que el encarcelamiento de Inocencia Galparsoro es un «auténtico escándalo en términos jurídicos» y una «venganza» arbitrada tras el rechazo de la moción en la que PNV y PSE exigían la dimisión de los ediles que no condenasen la violencia de ETA.
La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras-Euskadi, por su parte, repudió el pasado martes la celebración de una huelga general y llamó a los trabajadores de los centros educativos a no secundar la protesta. El sindicato se cuestionó si las personas que organizan esta jornada «se manifestaron también condenando el asesinato de Isaías Carrasco, trabajador y convecino» de la localidad guipuzcoana.







