
El debate sobre el 'trasvase' de residuos se había ligado hasta ahora a la incineradora de Zabalgarbi, y todo apunta a que estaba mal enfocado. La planta está al límite de su capacidad, tal como quedó de manifiesto cuando se presentó el balance de 2007. La mayor parte de los municipios vizcaínos -la gran excepción es Bilbao- utilizan estas instalaciones, donde se quemaron 242.000 toneladas de basura. Una barrera que será imposible rebasar hasta la construcción de la segunda línea, que apenas ha iniciado su tramitación y no estará operativa hasta 2011.
La Diputación de Guipúzcoa no puede esperar hasta entonces, por lo que el destino de las 25.000 toneladas será, con toda probabilidad, el vertedero de Igorre. Esta escombrera, que se abrió en 1987, se ha sometido a diversas mejoras para adaptarse a las exigencias de la Unión Europea y fue pionera en el tratamiento de los lixiviados. Junto al de Jata, es el vertedero de referencia para la Diputación, que apuesta por reducir cada vez más este sistema de tratamiento frente al avance del reciclaje y la incineración. De hecho, sólo el 30% de la basura que se genera en el territorio, unas 700.000 toneladas al año, va a parar a las escombreras.
En Guipúzcoa, la situación es muy distinta. El vertedero de San Marcos tiene los días contados -debería haberse clausurado el pasado mes de marzo- y la incineradora de Zubieta no empezará a funcionar hasta 2012. La controversia que suscitó la elección del emplazamiento de la planta, con una fuerte repercusión social, ya hacía prever que no llegaría a tiempo de resolver el acuciante problema de las basuras. Los rumores que apuntaban hacia Vizcaya surgieron en 2004 y han llegado varias veces a las Juntas Generales. En 2006, el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga, respondió a una pregunta del PP que «en dos o tres años se colmatarán todos los vertederos y necesitarán la solidaridad de otros territorios».
Son precisamente 25.000 toneladas las que quedaron excluidas del acuerdo alcanzado entre la Diputación, las mancomunidades y el Ayuntamiento de San Sebastián para dar salida a los residuos. El territorio vecino también ha llamado a la puerta de la Diputación alavesa. El responsable del Departamento de Medio Ambiente, Mikel Mintegi, hizo una consulta al Ayuntamiento de Vitoria, pero los estatutos del vertedero prohíben tratar basura de fuera de la capital.





