Todo esto puede resultar lógico si tenemos en cuenta que, salvo las consabidas excepciones, las personas que lucen hermosos traseros y generosas curvas pertenecen al genero femenino. En cuanto al resto, muchos pueden incluirse en el grupo de los voluminosos.
Y hablando de los productos y sistemas que se ofrecen para mantener o recuperar la belleza, hay una especialidad que se ha extendido sobre todo entre las famosas y famosillas. Me refiero al pecho, porque resulta ya difícil en- contrar una famosa, famosilla o famoseta, que luzca un pecho bonito y no haya pasado por el quirófano. Haberlas haylas, no digo que no, pero no suele ser lo habitual.
Me dirán ustedes que ese es otro detalle más que demuestra el avance del progreso, porque en tiempos pretéritos no existían estos métodos quirúrgicos para enmendar la plana a la naturaleza humana, recomponiendo lo que el tiempo va estropeando. Estoy de acuerdo. Pero también estoy en condiciones de decirles que si en tiempos pretéritos no se usaban estos avances quirúrgicos era porque quizá no los necesitaban.
Tengo ante mi vista el anuncio que se publicaba el año 1900 con cierta frecuencia en los periódicos y que ofrece la misma solución que ofrece hoy la cirugía, pero sin necesidad de cirugía. Leámoslo:
«Belleza de pechos. Su desarrollo, endurecimiento y tersura. Se consigue en dos meses con los PILULES ORIENTALES del doctor Ratié. 5 pasaje Verdeau, 3- París. Sin perjudicar la salud, las únicas que embellecen la garganta, dando al seno la exuberancia y tersura deseada. Especialidad la más antigua y renombrada por las eminencias médicas de todos los países. Frasco con instrucciones, 7 pts. en libranza o sellos. Cebrián y Cía. Puertaferrisa, 18. Barcelona».
Toma canela. En dos meses, sin bisturí y a precios de saldo. Para que luego vengan hablando del progreso.





