
Si ahora siguen confiando en la machada es porque es posible. Pero todo pasa por vencer esta noche en el Palacio, el último clavo ardiendo, ante un Caja Rioja que busca el tono ideal para dentro de dos semanas. «Es un equipo muy difícil, que está jugando bien. No ha conseguido ganar, pero ha estado cerca en muchos de los últimos partidos», indica Sala.
Conforman un quinteto «muy guerrillero», «que hace mucha presión», sobre todo «cerca del aro». «Nos dejarán más huecos en el exterior, así que debemos estar finos en el triple», avisa el técnico madrileño. Puede ser la noche de Carreto, Wells, Albano, Simonavicius, Navarro e incluso Mediano.
Impredecible en la pista
El Sabadell, ahora medio hundido en el fondo de la clasificación, acumula triunfos de mérito esta temporada, algunos fuera de casa, como el ya citado en Ourense, en partido de alta tensión; y en la pista del CAI Huesca, una de las más complicadas de la categoría.
Los riojanos también han sido víctimas de equipos inferiores. Saben que no pueden bajar la intensidad o perderán. Como ante el Prat o el Alimentos de Palencia. Ante la prevista y guerrera defensa interior de los barceloneses, con muchos hombres bajos, los recursos del equipo deben funcionar. No obstante, Johnson y Chufi seguirán siendo la referencia y deberán atar el rebote defensivo, tercera clave para ganar un partido. La primera, meter el balón dentro de la canasta, algo que costó mucho en el último encuentro ante el Santa Pola. Y la segunda, una defensa entregada, indispensable para repetir victoria.
Además de Cabeza, gran reboteador y uno de los pilares, el Sabadell opone ritmo de juego, con dos bases permanentes en pista (Ventura y Solà) y buenos tiradores (Guzmán), como plan de juego. Hoy no le puede salir mal si quiere seguir vivo.





