LOS DATOS
Lo hizo rodeado de una aureola de pesimismo que le llevó a afirmar que «el único indicador positivo es el del empleo. La crisis financiera se ha trasladado muy rápido a los bienes de consumo y servicios. Tampoco ha ayudado el desarrollo del mercado inmobiliario, que ha estado muy sobredimensionado, y la evolución del precio de algunas materias primas ha generado incertidumbre», repasó. Por si fuera poco, Azurmendi pronosticó que «la situación se agravará» en los próximos meses.
A la par, el responsable de la patronal quiso enviar un mensaje optimista en medio de un escenario tan gris. Y es que, a su juicio, Álava «tiene músculo para poder aguantar y superar la crisis. Tenemos que estar preparados para la próxima, que vendrá, y las que puedan venir luego. Debemos ponernos todos las pilas, controlar el gasto y mantener la inversión», demandó.
Para conseguirlo, una de las soluciones pasa, en su opinión, por «la formación y preparación» de los trabajadores. «Los momentos de crisis son buenos para hacerlo», reconoció. Por ello, pidió a las instituciones «más inversión» en investigación y desarrollo, y «una apuesta seria» por reducir la fiscalidad.
También se mostró partidario de «mejorar las relaciones laborales», con flexibilidad en la contratación y movilidad geográfica. Azurmendi agradeció, en este sentido, a las empresas «su esfuerzo» por mantener el empleo, al tiempo que solicitó de los trabajadores «su cuota de responsabilidad» porque, insistió, «mantener el empleo es cosas de todos. Es la única forma de que todos los ratios se puedan mantener».
Caída exterior
Por lo que respecta a los números, el dato más positivo, como reiteró Aitor Otaola, secretario general en funciones, es el del mercado del trabajo, que se mantiene en torno al 2%, «la menor tasa de paro en toda la historia», señaló. De los 147.500 alaveses en edad laboral, 144.400 están ocupados. Todos los sectores crearon empleo, excepto el de servicios, que pierde 3.400 trabajos.
Sin embargo, en lo que se refiere al mercado exterior, la situación «es preocupante», resumió Otaola. Las importaciones se han incrementado durante el primer trimestre un 60% mientras las exportaciones se mantienen a niveles similares. «Ha habido un aumento de la sección arancelaria en el material de transporte, sobre todo vehículos», razonó como justificación de esta subida.
El índice de producción industrial, una variable económica que mide, entre otros aspectos, la capacidad productiva, ha caído entre enero y marzo un 1,2%, cuando hace un año aumentó un 6,9%. Mientras, la tasa de inflación interanual para marzo fue del 4,8%, 2,2 puntos porcentuales más que el mismo mes de 2007.





