El excéntrico diseñador aseguró que cuando quiere comunicarse con amigos o socios, les escribe una carta, pues ni siquiera el correo electrónico es una opción para él. "No quiero ser un esclavo de la tecnología o de sensaciones del tiempo equivocadas. Para ser creativo necesito tranquilidad y concentración", manifestó el veterano diseñador.
En su nueva residencia parisina a orillas del Sena a Lagerfeld le molesta el ruido que hacen las barcazas llenas de turistas cuando pasan delante de sus ventanas. "Cuando estoy en casa escucho siempre las voces por megafonía que dicen 'aquí viven Jacques Chirac y Karl Lagerfeld'. ¡Horrible!", exclamó.





