«Después de todo lo que ha sucedido, éste es un regalo hermoso», declaró Win recostada sobre una mesa de madera en una de las pocas casas que siguen en pie después del paso del paso del devastador ciclón.
«Estoy feliz porque el niño haya sobrevivido», declaró mientras le daba el pecho al pequeño, que llevará el nombre de Chit Oo Mg (Primer Amor). Win y su hijo son dos de las personas que más suerte han tenido ya que la cifra de muertos en Bogala, totalmente destruida, asciende a cerca de 10.000.







