Poco después, la adolescente entró en el aula en la que la profesora impartía clase y comenzó a insultarla y a amenazarla con expresiones como: «hija de puta, zorra, te vas a enterar y te voy a dar unas hostias». Al ver que no le hacía caso, se acercó y le propinó «un cabezazo en la cara y una patada» con «intención de atentar contra su integridad».
A consecuencia de la agresión, la víctima sufrió una contusión en la región frontal, un hematoma en la pierna izquierda y una crisis de ansiedad por las que necesitó asistencia médica. Permaneció 64 días impedida para sus tareas habituales.
La Fiscalía recuerda que cuando ocurrieron estos hechos la joven se encontraba bajo la patria potestad de sus padres pero bajo la «guarda» de la Diputación de Guipúzcoa. Debido a sus «conductas» y el «consumo de estupefacientes», ingresó en julio de 2007 en un centro terapéutico procedente de un piso de protección.
El ministerio público considera que estos hechos son constitutivos de un delito de atentado y de una falta de lesiones por los que reclama que se imponga a la adolescente una medida de «libertad vigilada» durante un año para lograr su «contención» cuando vuelva a su domicilio y «apoyarla en el proceso de reintegración». También demanda que la menor, sus progenitores y la institución foral indemnicen de forma conjunta y solidaria con 1.831 euros a la profesora.







