
Todos los testimonios sobre la batalla en la que explotó la fragata sitúan la zona del combate a poco más de 20 millas de la costa portuguesa. Miguel de Zapiaín, comandante de la 'Fama' (que formaba parte del convoy), escribe en su diario que «el 9 del mes de octubre de 1804», después de 58 días de navegación desde el Río de la Plata, «reconocimos a las 6 de la mañana a la sierra de Monchique (portuguesa)». Es decir, vieron costa poco antes de ser atacados por los ingleses, a los que avistaron media hora después. Cualquier carta náutica indica que, en esa zona, el fondo se encuentra a unos 50 metros. Los restos estarían a esa profundidad y no a otra.
Es más, el propio Ministerio de Cultura hizo entrega ayer de una lámina perteneciente a la Historia de la Marina Real Española (página 793. Lámina realizada por J.J. Martínez) donde se ve el estallido de la fragata del tesoro. El texto que la acompaña dice lo siguiente: «Viniendo de América con ricos cargamentos encuentran a la vista del cabo Santa María a otras tantas inglesas, las cuales, aunque en plena paz Inglaterra con España, atacan a las españolas, una de estas se vuela en el combate...» La lucha entre las dos escuadras tuvo lugar a la vista de la costa, según esta obra, publicada en el siglo XIX.
También resulta poco lógico que la potente escuadra inglesa formada por la 'Indefatigable' (52 cañones), la 'Lively' (de 50), la 'Amphion' (de 36) y la 'Medusa' (de 42), tratara de interceptar al convoy español en pleno Atlántico, sabiendo, como sabían, que se dirigía al puerto de Cádiz. Las fragatas inglesas y sus naves auxiliares, convenientemente desplegadas, eran capaces de cubrir un amplio sector. Pero la validez de este dispositivo perdía gran parte de su eficacia en alta mar.
El valor final del tesoro también ha quedado en entredicho. Rafael Azuar, director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena y una de las personas que ha podido contemplar con sus ojos el alijo rescatado por Odyssey y depositado en Tampa (Florida), confirmó a este periódico que Odyssey sólo ha recuperado 211 monedas de oro. El resto (hasta las 500.000 monedas de que se ha hablado) serían reales de plata. En principio se estimó en unos 373 millones de euros el valor de lo rescatado.
Odyssey ya alertó hace unos días de que esta valoración había sido hecha basándose en el valor numismático de unas pocas piezas. La existencia de decenas de miles de monedas de la época en el mercado hace caer su precio en picado. Según fuentes conocedoras del mercado, el valor real de la plata rondaría los 10 millones de euros.
j.mendez@diario-elcorreo.com







