El dirigente del PP aseguró que las fisuras hicieron su aparición cuando «se empezó a excavar en roca». Según explicó, los desperfectos, que afectan tanto a las «fachadas de los edificios, como al interior de los pisos», llevaron a los vecinos «a salir a la calle » en enero e impedir que la obra continuase. «Y es hora cuando el Ayuntamiento ha certificado oficialmente su paralización», dijo.
Desde el área de Obras y Servicios, por su parte, se aseguró que las grietas en estas viviendas no es un tema nuevo, «ya que algunas vienen desde el año 1989». Técnicos municipales observaron estos deterioros en una veintena de edificios cuando se iniciaron las obras que se realizan desde hace una año en la zona, por lo que se procedió a encargar un estudio. El delegado de Obras y Servicios, José Luis Sabas, volverá a reunirse la próxima semana con los vecinos para presentarles los resultados del informe. Desde su departamento se insistió en que fue el Ayuntamiento el que consideró oportuno paralizar las obras y «ofrecer a los vecinos nuestros servicios. No entendemos cómo se puede generar semejante alarma social, cuando no se carece de todo tipo de criterios técnicos».





