La agresión se consumó durante una madrugada del pasado mes, después de que el hombre llegase a la casa que comparten. Al parecer, propinó una brutal paliza y agredió sexualmente a su pareja. Ahí no acabaron, sin embargo, los padecimientos de la víctima. Y es que el joven la encerró en una habitación durante varias horas, sin ni siquiera dejarle salir a hacer a sus necesidades, según la versión de la joven.
La mujer pudo por fin huir cuando su compañero se echó a dormir. Se dirigió entonces a un hospital. Allí fue atendida de sus heridas y los sanitarios le aconsejaron que denunciara la agresión. Así lo hizo, pero sin contar lo que realmente había sucedido.
La víctima relató a la Policía que había sido atacada por un hombre de raza árabe cuando entraba en el portal de su casa. Según dijo, el agresor le dio varios patadas, puñetazos y mordiscos y le hurtó la cartera. Por ello, interpuso una denuncia por robo con violencia.
La Ertzaintza detectó, sin embargo, varias contradicciones en su testimonio. Y tras volver a interrogarla, la mujer reconoció la falsedad de la denuncia. Según contó a las policías, se había inventado el supuesto robo «por miedo» y porque le daba «pena» lo que le pudiera ocurrir a su pareja.
24 detenidos en Álava
Tras aclarar lo sucedido, la Policía autónoma arrestó el martes a su compañero sentimental acusado de un presunto delito de violencia de género, agresión sexual y física y detención ilegal. El joven fue llevado ayer ante el juez, que decretó su ingreso en prisión.
Con este arresto, el número de hombres detenidos por un presunto delito de violencia de género en Vitoria en lo que va de año asciende a 24. Y es que esta lacra social no da tregua a la ciudad. El último caso conocido se produjo el jueves. Ese día, la Policía Local arrestó a un hombre por agredir de forma «constante» a su esposa desde 2006. La víctima se armó de valor tras la última paliza y puso fin a su calvario denunciando los hechos.









