
El objetivo del certamen es dotar a este arte de «un circuito estable y crear hábitos para que el público se aficione a algo que, en principio, parece que da miedo», explicó la responsable de la red municipal de teatros de Vitoria, Marta Monfort. Tanto ella como Arana destacaron la necesidad de impulsar este tipo de actuaciones para evitar que se conviertan en expresiones artísticas aún más minoritarias de lo que son. «Es una obligación de las instituciones promover esto», sentenció el representante del Gobierno vasco.
En esta edición, cuyas primeras representaciones tuvieron lugar ya en marzo, el circuito lleva la danza contemporánea a once municipios vascos, que podrán disfrutar de 18 espectáculos diferentes en 29 funciones. En Vitoria la primera tuvo lugar hace dos meses en el centro cívico de Lakua y ayer se presentaron las siguientes. El próximo jueves, 15 de mayo, se representará la obra +ES3, de Organik, en el centro cívico Hegoalde. Al día siguiente la cita será en el Artium con Rest, y el mes que viene se mostrarán al público de Vitoria dos trabajos de Ion Munduate.
Personas y animales
Él también acudió ayer a la presentación del Circuito de Arte Contemporáneo para felicitarse por una iniciativa que, al fin, da la posibilidad a autores vascos de mostrar sus trabajos en Euskadi. Los suyos serán dos. El primero, BAT (Beatiful Animals Trying) podrá verse el 5 de junio en el centro Hegoalde y presenta a «tres personas que hablan de tres animales y se sirven de ellos para proponer acciones y situaciones en relación a sus necesidades».
La otra cita será al día siguiente, el 6, con Astra Tour, una obra compuesta por dos piezas, una vídeo instalación donde aparecen nombres de pueblos de la península ibérica cuyos nombres tienen un significado especial (Amor, Ser, Espejo...) y una performance donde los bailarines-actores hacen el resto.







