
LA MUESTRA
Cada uno de ellos representa una forma diferente de afrontar la noción de autor y sugieren al espectador una variedad de visiones sobre cómo entender la obra de arte. Los vizcaínos Ismael Iglesias y Beatriz Olabarrieta, la sueca Karin Dolk, el soriano Juan José Martín y los mallorquines Fernando y Vicente Roscubas son los seleccionados para esta segunda parte.
Autores de trayectoria e influencias distintas, que construyen su discurso a través de vídeos, fotografías, pinturas e instalaciones que desde ayer y hasta el 20 de junio podrán apreciarse en la galería situada en el número 21 de la calle San Vicente de Paúl.
Una de las propuestas es la de Juan José Martín, que recurre a palabras e imágenes para, con un componente político, «dar una mirada satírica e irónica sobre ciertos temas». Como ejemplo, su impresión digital sobre lienzo del 'Mapa político de África'. Fidedigna recreación del continente africano, pero con la salvedad de que está compuesto por los estados norteamericanos. Por contra, los países de África se han trasladado a la geografía estadounidense. Además, aborda la indagación personal acerca «de las posibilidades del dibujo con nuevas herramientas de infografía o vinilo».
Juego y doblaje
Esta idea de juego está muy presente en los póster 'Personaje para juego' de Beatriz Olabarrieta. Retratos «que rompen las reglas» a base de objetos reconocibles que dan lugar a «algo inventado». Por su parte, Ismael Iglesias presenta 'Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro'.
Se trata de un carílico sobre lienzo con el que el artista busca deliberadamente «molestar la visión del espectador con algún que otro de los componentes que incluyo, aunque a primera vista pueda parecer agradable».
El vídeo 'De-formaciones' es la herramienta elegida por Karin Dolk. «Son secuencias de gestos de un doblaje, aún no convertidos en discurso, que recuerda cierto expresionismo y lleva a una noción de autoría estrictamente moderna», detalló Fernando Illana, el director artístico de la galería.
Mientras que Vicente Roscubas ha creado un simpático e irónico montaje fotográfico, que lleva por título 'Azul Einstein', donde él mismo adopta poses variadas ataviado con un vestido. «Al mostrarse vestido de otra cosa, juega con la noción de autoría, entendida como algo que debe salir hacia afuera», aportó Illana.







