
Los 200.000 espectadores de la 55 edición, un 8% más que el año anterior, no es un récord a batir «sino un dato para estar satisfecho por la fidelidad del público entregado, que sin conocer muchas veces nada de las películas que vamos a mostrar, acude masivamente a comprar entradas el primer día que se ponen a la venta», comentó Mikel Olaciregui, director del Zinemaldia. El Festival de San Sebastián ya dedicó en 1998 y 1999 dos ciclos a la comedia italiana. «Entre todos los directores que se dedicaron a aquellas películas en las que el tono cómico no escondía una visión crítica de la sociedad, destaca Mario Monicelli», comentó Olaciregui.
Está previsto que este realizador, al que se dedica la retrospectiva clásica, venga a San Sebastián durante el Festival porque a pesar de sus casi 93 años «se conserva estupendamente, hace un año hizo una película, y sube a su casa andando, por las escaleras. La fotografía del cartel es de hace relativamente poco y se ve que está en plena forma».
La retrospectiva 'Japón en negro' pretende descubrir el cine policíaco y de temática criminal en Japón. «Es un cine que los occidentales sólo veíamos en festivales y filmotecas, pero que el público autóctono consumía con entusiasmo, importando géneros literarios y cinematográficos foráneos, principalmente americanos», aclaró Olaciregui.







