Hernández espera un partido «disputado, especialmente en los inicios», y recordó el de los albiazules contra el Elche: «Su primera parte fue bastante intensa, pero en la segunda, viendo el 2-0 y que el Eche no tenía contundencia, o aflojaron o no quisieron apretar más».
«Nuestro equipo está capacitado para ganar allí» -en Vitoria- «y en cualquier campo, como he-mos demostrado, y lo que tenemos que hacer es sufrir como yo quiero que sufran y que lean el partido y sigan trabajando como lo están haciendo últimamente», apostilló el entrenador, para quien «sería grandioso ganar porque sería un remanente por si fallamos en alguno de los partidos de casa».
En definitiva, pide a su equipo «echarle nervio, pero no jugar nerviosos porque entonces la habremos jorobado». Busca el equilibrio, «jugar con cabeza, esfuerzo físico, trabajo e inteligencia, pero también con fútbol, hasta donde se pueda».
Azkorra, tocado
Máximo Hernández tiene la incógnita de Azkorra. El delantero se retiró ayer del entrenamiento con una sobrecarga en el gemelo de su pierna izquierda que le convierte en seria duda para el choque de Mendizorroza, tal y como confirmó el propio técnico en rueda de prensa. Mainz, por su parte, evoluciona favorablemente y estará a disposición del Albacete.





