Los Celtics, sin hacer su mejor juego, se pusieron con la ventaja de 2-0 en la eliminatoria después de ganar a los Cavaliers por 89-73 en el segundo partido de la serie al mejor de siete. Esta vez cumplieron con su objetivo de mantener la ventaja de campo, que ahora se muda a Cleveland.
El alero Paul Pierce, con 19 puntos lideró el ataque de los Celtics. El escolta Ray Allen, que no pudo conseguir ningún punto en el primer partido, aportó 16, mientras que el alero estrella Kevin Garnett, que fue elegido para formar parte del primer equipo de la NBA, logró un doble-doble de 13 tantos, 12 rebotes, cuatro asistencias, una recuperación de balón y un tapón.
Si los Celtics no estuvieron inspirados en su juego de ataque, peor les fue a los Cavaliers, que se quedaron con un 35,6% de acierto en tiros de campo.
Por otra parte, el espíritu de equipo campeón hizo acto de presencia cuando más lo necesitaban los Spurs y llegó de la mano del escolta argentino Manu Ginóbili y el base francés Tony Parker, que guiaron a su equipo a un triunfo por 110-99 frente a los Hornets. Los actuales campeones de liga lograron la primera victoria de la serie de semifinales, que pierden por 1-2 al mejor de siete.
Para lograr ese objetivo, nada mejor que las genialidades de Ginóbili, la eficacia de Parker y el resurgir del alero Tim Duncan en la recta final del partido, después de que sus dos compañeros lo mantuvieran a flote en plena crisis de juego. Ginóbili y Parker se combinaron con 31 puntos cada uno, mientras que Duncan los apoyó con un doble-doble monumental de 16 tantos, 13 rebotes y cuatro tapones.





