
El magistrado dijo que los problemas financieros afectan «prácticamente a todas» las empresas del sector y que, en el caso de que sea esté su único punto débil, la solución es más sencilla que si existen «problemas estructurales. Si la crisis persevera -advirtió- no habría ningún remedio porque la refinanciación significa que en algún momento hay que hacer frente al plan de pagos».
El magistrado vaticinó la presentación de nuevos concursos teniendo en cuenta que, en la actualidad, «no se vende nada. Son todos préstamos de promotor y la financiación está fundada en unas ventas y en unos determinados plazos. El valor teórico que pueden tener los activos puede ser cualquiera, pero si no hay ventas, no hay nada. Entonces llegan los vencimientos de los préstamos y los bancos tienen que refinanciar».
Por último, advirtió de las dificultades con las que se pueden encontrar los juzgados de lo Mercantil para hacer frente a un incremento de concursos si no se se avanza en comunicaciones telemáticas y en el reforzamiento del número de funcionarios asignados a los mismos.





