
-¿Por qué ha regresado?
-Había tenido otras propuestas, pero ninguna me motivaba lo suficiente como para atreverme a hacer televisión. 'Ya te vale' llegó en el momento justo. Me gusta mucho trabajar con niños.
-Un nuevo reto en su carrera.
-No me veo una mujer de grandes retos. Pero si lo tengo claro, no me acobardo. Valoro mucho y sopeso los pros y los contra a la hora de llevar a cabo un trabajo, sólo acepto si soy capaz de hacerlo con cierta garantía de éxito. Soy muy trabajadora. Me gusta mucho mi profesión y puedo llevar mi experiencia de la radio a la televisión.
-¿Encuentra cambiado el medio?
-Ahora hay una reglas que hay que cumplir y jugar: las audiencias. En la radio no tienes esa rigidez y tiranía, porque las audiencias son cada tres o cuatro meses y son una tendencia. Aquí es minuto a minuto y te pueden retirar el espacio según el número de espectadores.
-Dice que ha vuelto a la tele «para aprender».
-Sí, es un nuevo trabajo que no domino del todo. Es otro lenguaje y tengo que saber cómo colocarme ante la cámara y hablar al espectador, porque estoy acostumbrada a hablarle a un micrófono. Tengo la sensación de ir a clase.
-Los chavales pueden ser espectadores muy agradecidos y también feroces críticos.
-No me asustan. 'Ya te vale' me permite entenderles y saber qué piensan del amor, la política, el sexo, la familia... No hay ningún tema tabú, hablan de todo abiertamente. Son frescos, ingenuos y espontáneos, y eso vale su peso en oro. Cuando te haces mayor, mides mucho lo que dices, intentas siempre ser políticamente correcto. Ellos sueltan lo primero que piensan.
-¿Ve la televisión?
-La televisión no ha conseguido atraparme y no sé por qué. Sé que hay series buenísimas porque mis amigos hablan de 'House' y de 'Mujeres desesperadas' y me siento un poco al margen. No soy de sentarme en el sofá y ver televisión, soy un culo inquieto para todo, siempre tengo cosas que hacer, porque llenar un espacio diario es una esclavitud muy grande.
-¿Cómo conecta con el público?
-Sólo intento ser yo misma, transmitir cierta coherencia entre lo que pienso y lo que soy, sin falsedades. Quiero dar la imagen más cercana posible a como soy en la vida real, sin imitar a nadie.
-Muchos de sus colegas que han dado el salto de la radio a la tele se han quedado en ella.
-Es casi imposible que eso me pase a mí. Lo que siento por la radio es un placer muy grande. Me gusta la tele como complemento a mi trabajo, pero no es mi prioridad.











