Y cerraron la tripleta Heavy Trash, o sea los hachas neoyorquinos Jon Spencer y Matt Verta-Ray apoyados por los tres PowerSolo. Dieron con diferencia el mejor bolo de los cuatro que les hemos catado. Igual que ver al Elvis'56. Una pura ensoñación presleyana con el estelar Spencer haciendo de Rey con hipo sexy, eco en el micro, anillo de compromiso en el dedo, maneras tradicionales, traje, estilismos rock-a-billy, velocidad que empujaba en cuerpo y alma ('The Loveless'), la irresistible balada de gospel dramático en la estela de James Brown cuando aún iba a la iglesia, y un bis con 'Justine Alright' y demás pedradas rock. Siempre con roll.





