Los más preocupados serán, sin duda, los tutores de los dos jóvenes que en Semana Santa tuvieron la ocurrencia de encender un fuego en una zona de juegos infantiles del barrio de Repélega. Lo que empezó siendo una broma se les fue de las manos y el equipamiento, valorado en 65.000 euros, acabó calcinado. La imágenes grabadas por un videoaficionado ayudaron a la Policía local a su identificación y ahora la institución local les reclama la totalidad del dinero.
Graffitis y bancos
El concejal de Seguridad Ciudadana en la villa jarrillera, Mikel Torres, explicó ayer que el resto de los delitos cometidos por los menores son de cuantías «mucho más» pequeña. El más alto, los 500 euros impuestos a una cuadrilla por hacer un graffiti en el parque de Los Llanos. «También hay roturas de bancos y barandillas o, simplemente, destrozos en jardines», añadió.
El edil subrayó que 32 menores cometieron infracciones en 2007 y los demás en lo que va de año. Además, Torres puntualizó que todos los chavales identificados proceden de fuera de Portugalete y, en varios casos, «son reincidentes». «El objetivo real de esta medida es concienciar a los padres de la necesidad de educar a sus hijos», remarcó.





