
EL PERSONAJE
-Su área es Planificación. En buena medida, los nuevos barrios. ¿No está ya todo el pescado vendido?
-No sólo no está vendido sino que llego en un momento de lo más interesante, puesto que nos disponemos a abordar el nuevo Plan General y, con él, la ordenación urbanística del futuro de Vitoria.
-Y también le toca 'amueblar' Salburua y Zabalgana. ¿Cuándo estarán del todo acondicionados?
-Bueno, en Salburua y Zabalgana hay catorce sectores que llevan un ritmo de ejecución distinto. Algunos están ya habitados y otros están por urbanizar. Por tanto, el suelo dedicado a equipamientos se irán rellenando en función de las necesidades de cada barrio. ¿Cuándo se darán por cerrados? En torno a 2012.
-En teoría, Lakua está consolidado. Sin embargo, acumula aún en torno a cuarenta parcelas vacías.
-Ese es otro objetivo a abordar en el nuevo Plan General. En efecto, está terminado pero hay que redensificarlo, compactarlo. Por razones de sostenibilidad y para hacerlo más amable y operativo desde el punto de vista social. Ahora es una estructura soviética, enorme, dispersa con muchas parcelas que habrá que rellenarlas poco a poco.
-¿Con más viviendas?
-Por ejemplo.
-Volvamos a los distritos más recientes. ¿Las obras de los centros cívicos previstos para Salburua y Zabalgana arrancarán este año?
-A finales de este o principios de 2009. Ya hemos cerrado ambos estudios de necesidades y ahora se encargarán los proyectos. Se ejecutarán a lo largo de 2009 y 2010, que es cuando esperamos que entren en funcionamiento.
-¿Y las de las guarderías previstas?
-Antes de 2009 se finalizará la que estamos haciendo en Lakua y se iniciarán dos en Salburua y una en Zabalgana. En estos casos las obras se llevarán a cabo durante tres ejercicios, así que deberán estar listas para 2010.
-¿Planean algún otro equipamiento para esas zonas?
-Un parque de bomberos periférico en Zabalgana, la zona más alejada del parque principal. La nueva envergadura territorial de Vitoria requiere de un satélite de Aguirrelanda. Queremos iniciarlo el año que viene.
-Seguro que ha oído hablar de ese barrio como «el mimado». ¿Qué les dice a los vecinos de Salburua?
-Sí, y me parece una bobada. Creo que se dice eso por la proximidad de Zabalgana con Armentia y el Sur, un área muy bonita en el que además hay muchas expectativas... A mi Salburua me parece un barrio fantástico. Está junto a la nueva sede la Vital, la ciudad deportiva del TAU, los humedales..., un privilegio.
-¿No es entonces una cuestión de mejores y peores edificios?
-No lo creo. Desde luego, no se está haciendo un esfuerzo urbanizador y edificatorio mayor en Zabalgana.
-Sin embargo, vecinos de Salburua aseguran que algunas de sus calles están en estado de abandono.
-Imagino que se trata de personas que viven en sectores recién estrenados o junto a otros que se están urbanizando. Y, claro, ya sabemos lo que generan las obras. Aparte de eso, en estado de abandono no hay ninguna. Todo lo contrario.
-En breve, la Corporación abordará la elaboración del nuevo Plan General. ¿Vitoria debe seguir ensanchándose?
-No. Y si se hace, será de manera muy contenida. Ahora toca compactar la ciudad, coserla para optimizar el suelo que se ha ocupado.
-Una opción que sale más barata...
-Y más medioambiental y más amable para la vida ciudadana. La dispersión es más cara y menos amable.
Crisis y soterramiento
-En ese trabajo deberá abordarse el polémico crecimiento por el Sur. ¿Apuesta por abrir el melón o asume la oposición frontal del Centro de Estudios Ambientales?
-Habrá que considerarlo en el Plan General, que se hace con un potente plan de participación social. A mí me parece que cualquier tema es tocable y, a la vez, que hay que tener en consideración las opiniones medioambientales. Lo que tengo claro es que se hará sin ningún tipo de presión ni criterio de explotación lucrativa del suelo.
-Constructoras e importantes entidades de la ciudad poseen suelo en la zona que quieren rentabilizar. ¿Será posible eludir tantos intereses?
-Si en ese proceso se llega a la conclusión de que hay que preservar la zona, claro que será posible. Quienes compraron ese suelo se lo compraron porque quisieron.
-Hablaba de crecer hacia adentro. ¿Por dónde hay que empezar a coser, por el área que separa Sansomendi del Seminario, Tres Santos, Betoño...?
-En especial, por Borinbizkarra, Tres Santos, y, sobre todo, por el espacio que liberará la eliminación de las vías del tren. Esa es la gran operación de costura urbanística de la ciudad.
-En buena medida, ese proyecto se costeará con las oficinas, lonjas y viviendas que se levantarán en el suelo liberado, y que Renfe cede a la ciudad. ¿Teme que si la actual crisis del ladrillo se prolonga peligre la financiación?
-Estamos en 2008. No puedo pensar en que la crisis se prolongue hasta 2015, que es cuando se prevé que el tren circulará soterrado. No me lo planteo.
-Entretanto, los operarios han regresado a la manzana de la plaza de toros. ¿Puede garantizar que no habrá más sobresaltos y que el proyecto se rematará de un tirón?
-Garantizo que, mientras un juez no nos suspenda la ejecución de las obras, irán como un tiro. El otro día leí que los vecinos van a hacer lo imposible para pararlas... Con la cochambre que tenían, no puedo comprender qué les lleva a rechazar un plan que, además, va a revalorizar sus viviendas.
-Por contra, la cacareada primera promoción de vivienda tasada, prevista en Esmaltaciones, continúa paralizada un año más.
-El proyecto de urbanización del sector va a empezar a ejecutarse ya. El retraso principal se ha debido a la descontaminación del suelo.
-Por contra, hay quien sospecha que detrás de esa demora se oculta una conjunción de intereses políticos y de las constructoras alimentada por la crisis del sector.
-Yo no creo eso en absoluto. La fase de descontaminación del suelo es previa a la crisis.
i.o.olano@diario-elcorreo.com









