
«Corresponden a los vecinos de la plaza de los Goros, de la Senda Echanove y de los primeros números de la Avenida de los Huetos; es decir, a los bloques directamente afectados por el plan de urbanización», detalló a EL CORREO Esther Merino, la portavoz de la plataforma contraria al proyecto. Merino, que confía recoger un millar de firmas -«las de todos los propietarios y empadronados en los bloques afectados»- se desmarcó así de las dos asociaciones de vecinos del barrio, Ataria y Huetos Montal, que han llegado a pedir al alcalde, Patxi Lazcoz, que retome el polémico plan.
«A nosotros, esas asociaciones no nos representan porque somos nosotros los afectados directos por la recalificación de una zona calificada como verde», defendió la portavoz de este colectivo. En este sentido, Esther Merino aseguró que los vecinos se sienten «estafados porque ellos pagaron un piso con zona verde» y arremetió contra una hipotética «masificación» de una zona «de torres muy altas, de 12 pisos, con varias manos». «Además -añadió- ésta es un área de una gran contaminación acústica y medioambiental y la zona verde donde se prevé construir es el pulmón del barrio».
Por el momento, los residentes contrarios al proyecto han ganado la batalla contra un plan impulsado por el anterior equipo de gobierno, del PP, que el Gabinete Lazcoz decidió reactivar el pasado mes de febrero. Para ello, tomó como base el diseño elaborado por unos arquitectos madrileños en 2003, que mereció un premio de urbanismo y que pretendía distribuir los 350 pisos en nueve edificios de entre seis y ocho alturas.
Tres Santos
Sin embargo, dos meses después de retomar el proyecto, el alcalde decidió congelarlo para evitar que se reprodujera en Sansomendi una situación similar a la vivida en 2006 con el plan de Tres Santos. Aquella actuación urbanística impulsada por el equipo del popular Alfonso Alonso contemplaba la construcción de más de 450 pisos en el entorno del parque de Arana, entre Aranbizkarra, Arana y Santa Lucía.
Entonces, las airadas protestas de los residentes y la exigencia de diálogo por parte de todos los grupos de la oposición frenaron las intenciones municipales de manera definitiva.
El actual alcalde, Patxi Lazcoz, ha asegurado que quiere «impedir que se repitan los mismos errores que en Tres Santos» para lo que ha abierto un proceso de participación ciudadana con el que pretende informar a los vecinos de la propuesta y buscar el consenso.









