En concreto, Acciona logró que se aprobara la creación de una dirección general de energía nuclear, que dirigirá un hombre de su confianza, Alfonso Arias. A la vez, colocó como director general adjunto de Compras, un departamento que está liderado por un ejecutivo italiano, a Félix Rivas. También aplicó esta mista estrategia para Recursos Humanos, donde impuso a Rafael Montes. Enel se abstuvo en la votación.





