
LA LUZ
En su fotografía, dotada de un impecable lenguaje poético, la atmósfera que nos brinda esa luz, ese ambiente luminoso que envuelve los cuerpos, goza de protagonismo. La muestra 'La luz', la primera que el fotógrafo donostiarra hace en Eibar y que estará abierta hasta el 25 de mayo en la sala de exposiciones de Topaleku, ha sido un encargo muy especial de la sección fotográfica del Club Deportivo Eibar.
El Premio Nacional de Fotografía 2001 y excelencia FIAF (Federación Internacional de Arte Fotografico), presenta una veintena de obras realizadas con la técnica infrarroja, una técnica en desuso ante la escasez de material y que actualmente se imita con métodos digitales aunque con resultados muy distintos. Curiosamente se trata de fotografías digitales sacadas a partir de negativos analógicos.
Tal y como ha explicado el propio Arrieta, «esta técnica es un poco fantasmagórica y poética». «Incluso cuando no lo estás buscando, los paisajes se nublan de un toque melancólico y diferente», señala este consumado fotógrafo que durante catorce años ha sido presidente de la Federación de Fotografía del País Vasco.
Arrieta apuesta por el blanco y negro porque marca una mayor distancia con la realidad y una percepción que convierte a sus paisajes en sombras fantasmagóricas que conjugan a la perfección la realidad con la abstracción. Imágenes bucólicas con masas y sombras de la urbe londinense, la costa guipuzcoana y los misteriosos montes navarros del valle de Aralar cuelgan de las paredes de Topaleku como ensoñaciones en un ejercicio minucioso de gran precisión técnica.
Desde que en 1967 comenzara a hacer sus pinitos en la Sociedad Fotográfica de Guipúzcoa, de la que posteriormente fue secretario y presidente durante nueve años, siempre ha realizado fotografía en blanco y negro. «Obsesionado por la luz y después de mucho trabajo, me di cuenta de que la fotografía infrarroja era la que mejor captaba la luz y con ella el volumen y la profundidad, que era lo que yo buscaba», apuntó este consagrado fotógrafo.
Esta técnica requiere de una película especial a la que se aplica un filtro que deje pasar los rayos infrarrojos que están en el espectro luminoso. «Lo que nosotros vemos no es lo que se está impresionando puesto que no somos capaces de ver la luz infrarroja», afirma Juan Ángel Arrieta que insiste en que sus imágenes no son irreales sino «algo que está entre nosotros pero que no podemos ver».
El creador donostiarra alabó el trabajo realizado por el Club Deportivo Eibar en el Mayo Fotográfico y reconoció su sorpresa cuando le llamaron. «Yo ya no estoy en activo y me sorprendió que vinieran a por mí a decirme, oye, queremos tus fotografías». Arrieta se declara amante de la fotografía de paisaje y un consumado defensor de la luz. De su retina emanan luces y fotos.





