No hay que olvidar, sin embargo, que serán necesario tres años para que un camino de 3 metros de ancho y menos de 3 kilómetros de largo sea realidad. Parece que los ciudadanos tienen más claras las ideas que las instituciones y tampoco se puede olvidar que, ante el uso inmediato que los elgoibarreses hicieron del camino en cuanto se abrió el acceso, la reacción del Ayuntamiento fue impedir el paso «por no ser competencia suya».
Ahora muchos de los ya paseantes habituales y de los futuros ciclistas esperan «que no se demore otros tres años el poder llegar andando o pedaleando a Soraluze o Eibar».





