
Pero, además, los máximos dirigentes del PSE mantienen una muy buena relación tanto con Zapatero como con los principales líderes del PSOE en Madrid. El contacto telefónico entre el presidente del Gobierno y López es constante, lo mismo que entre el portavoz de la ejecutiva de los socialistas vascos, Rodolfo Ares, y la plana mayor de Ferraz. A esta 'luna de miel' también contribuye la sintonía existente con dirigentes como José Antonio Alonso o Alfredo Pérez Rubalcaba, o la «posición estratégica» que ha tomado Ramón Jáuregui en la portavocía del Congreso de los Diputados.
La posibilidad de que la frágil mayoría que tiene Zapatero permita al PNV presionar para que López «no vaya a por todas» y ceda la Lehendakaritza a Ibarretxe no se baraja. «Primero, porque José Luis es consciente de que estamos ante una oportunidad histórica, y, segundo, porque los Presupuestos, que podrían condicionar algo, se votan en diciembre».
En este sentido, los socialistas consideran de vital importancia la actitud de Zapatero. «Que insista de forma pública en que Ibarretxe debe negociar primero con nosotros antes de hacerlo con él, vale más que tener una docena de ministros vascos».
Desde el PSE se augura que el PNV querrá explotar la imagen de un López subordinado a lo que diga Zapatero. «Recordarán lo sucedido en Navarra el año pasado», cuando Ferraz vetó un acuerdo de Gobierno con Nafarroa Bai, una decisión que causó malestar entre los socialistas vascos. «Es la misma estrategia de siempre, pero ahora el escenario es diferente. Nosotros a lo nuestro: mucha calma y que se radicalicen ellos».







